¿Se pueden controlar las comunicaciones electrónicas de los trabajadores?

Todo empleado tiene derecho a utilizar el ordenador del trabajo para actividades ajenas a las profesionales, pero ¿Es legítimo que se controlen las comunicaciones?

Las empresas pueden inspeccionar los correos y demás comunicaciones electrónicas de los trabajadores, ya sean profesionales o privadas, pero con limitaciones.

Según una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, también conocido como Tribunal de Estrasburgo, el control del contenido de los correos electrónicos privados de los empleados, así como de whatsapp, Facebook, Telegram o Twitter durante el horario laboral, puede suponer una vulneración de la protección de la vida privada y la correspondencia de los ciudadanos siempre y cuando se haga sin permiso.

En el caso de que una empresa quiera llevar a cabo una supervisión de las comunicaciones dentro del entorno laboral deberá avisar al trabajador con antelación. Es decir, tendrá que comunicárselo antes de iniciar la vigilancia.

Asimismo, se podrán incluir cláusulas específicas sobre la confidencialidad en los contratos de trabajo. Estas cláusulas permitirán realizar las supervisiones sin necesidad de volver a pedir autorización en un futuro.

Esta sentencia surge después de que, en 2007, una empresa despidiese a joven ingeniero rumano tras acceder a mensajes suyos de carácter privado.

En enero del año pasado, el Tribunal de Estrasburgo publicó una primera sentencia donde reconocía el derecho de la empresa a revisar los correos electrónicos de la plantilla.

Ahora, la Gran Sala del Tribunal, la máxima instancia del tribunal a la que no cabe recurso y a la que recurrió el afectado, ha dado la razón al trabajador al entender que no se estaba respetando su privacidad. 

Si necesitas asesoramiento sobre este tema, puedes contactar con la asesoría Laboral PRO, con la que obtendrás una solución laboral global para tu empresa.

Para saber más, ¡contáctanos!