¿En qué casos un contrato temporal debe convertirse en indefinido?

La legislación laboral obliga a las empresas a transformar contratos temporales en indefinidos en ciertas circunstancias, ¿las conoces?

Detrás de la conversión forzosa de un contrato temporal en indefinido está el incumplimiento de algún requisito legal, ya sea contemplado en la normativa laboral o en el convenio colectivo aplicable.

Veamos las situaciones por las que un contrato temporal deberá convertirse en fijo:

  • Cuando el trabajador no sea dado de alta en la Seguridad Social o lo sea con un retraso superior al plazo estipulado. Así, si se supera el periodo de prueba sin haber dado de alta al empleado, el contrato se considerará indefinido.
  • Cuando no se formaliza el contrato por escrito. Es obligatorio realizar por escrito todos los contratos temporales (excepto el contrato eventual que no supere las cuatro semanas a tiempo completo, que puede ser verbal). De lo contrario, se entenderá que el contrato es indefinido y a jornada completa.  
  • Cuando se sigue trabajando cuando se acaba el contrato. Si ninguna de las dos partes le dice a la otra que quiere finalizar la relación laboral cuando acabe el tiempo pactado en el contrato y el trabajador sigue prestando servicios, se entiende que hay una voluntad de que la relación laboral sea indefinida.
  • Si en un plazo de 30 meses el trabajador hubiera estado contratado durante más de 24 meses en la misma empresa con dos o más contratos temporales, este se convierte en trabajador fijo. También cuenta el haber trabajado para el mismo grupo de empresas.
  • Cuando se supera el plazo máximo de duración del contrato para obra o servicio determinado. Este tipo de contratos no pueden durar más de tres años, aunque el convenio colectivo puede ampliarlo hasta 12 meses más.
  • Cuando hay fraude de ley en la contratación temporal. Por ejemplo, es lo que ocurre cuando se utiliza un contrato temporal cuando convendría utilizar uno indefinido. Así, hay fraude de ley en los siguientes casos:

    • Cuando no existe una causa temporal para la contratación o no se indica. Si no se justifica que el contrato sea temporal, se entiende que es indefinido.
    • Cuando se supera el período máximo de duración del tipo de contrato. Algunos contratos temporales tienen una duración máxima, por lo que si se supera, el contrato se vuelve indefinido.
    • Cuando el trabajador no realiza el trabajo por el que ha sido contratado. Es lo que ocurre cuando se contrata a un empleado de forma temporal para que haga una serie de tareas y en realidad realiza otras muy distintas por las que la temporalidad no está justificada.

Hay que tener en cuenta que cuando se produce una conversión forzosa de la relación laboral de temporal a indefinida, la empresa no podrá beneficiarse de las bonificaciones existentes para la conversión de contratos temporales en indefinidos.

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